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Caso Cristian Schaerer: “Esta búsqueda va a ser hasta el final”, dice su madre

26/09/2018 Policiales

A 15 años del secuestro, Pompeya Gómez confía en que la búsqueda en Brasil culminará con el hallazgo de los restos de su hijo. “Por lo que yo hablé con los secuestradores, los datos recolectados en la investigación y lo que dice esta persona, caza recompensas, lamentablemente, tenemos que culminar la búsqueda en esa zona, que aún no concluye”, dijo a LT7 Corrientes.

En un punto del río Uruguay entre Paso de los Libres y Uruguayana, fuerzas de la policía federal de Brasil, la de Corrientes y la Gendarmería siguen un nuevo dato en procura de encontrar los restos de Cristian Schaerer, el joven secuestrado en la ciudad de Corrientes el Día de la Primavera, hace ya 15 años. Por ahora, el rastrillaje que deben hacer bajo el agua, en una zona de bañados con profundidades de hasta dos metros, no ha llegado a buen puerto.

“Las investigaciones siempre siguieron, tanto con el Dr. Resoagli, que fue intensa, y después con Ferrini, con todos los datos que se van presentando, por la recompensa”, dijo a LT7 Corrientes sobre la búsqueda Pompeya Gómez, en una entrevista concedida a Corrientes en el Aire.

Y sobre este punto agregó: “Yo le pedí a la ministra Bullrich que pongan una recompensa, porque ya no sé qué más hacer para encontrarlo a Cristian, para incentivar a las personas que saben y que me digan dónde está”.

“La investigación en Brasil todavía no terminó. El testigo dio datos y encontraron palas y cosas que él dijo, pero el lugar es muy grande y se sumaron más buzos. La Policía Federal de Brasil está colaborando un montón. Y la búsqueda continuará la semana que viene”.

“Por lo que yo hablé con los secuestradores, los datos recolectados en la investigación y lo que dice esta persona, caza recompensas, lamentablemente, tenemos que culminar la búsqueda en esa zona, que aún no concluye”, dijo la madre de Cristian Schaerer con tono resignado.

“Estoy conforme con el trabajo que se está haciendo, están ayudando todos. Se agregaron perros también. Esta búsqueda va a ser hasta la último”, agregó.

Con respecto a la confiabilidad del testigo y su procedencia, Pompeya contó: “Parece que es del clan Salgan, que estuvo muy involucrado, y esa zona es en donde operaban”.

“Estoy a la expectativa. Pero esta vez, ya no voy a ir a reconocer el cuerpo, como antes, porque no lo voy a poder reconocer, así que confío plenamente en lo que me dice Ferrini. Y él me dijo que la búsqueda va a continuar la semana que viene, de forma más intensa”, comentó e indicó que la búsqueda se está haciendo por agua, ya que entienden que según las pistas, el cuerpo de Cristian fue enterrado en una zona fangosa que hoy está bajo agua.

“Se agregaron tres buzos más, la búsqueda se está intensificando, sólo la interrumpió las grandes lluvias que están azotando esa zona”, comentó.

Pompeya también se manifestó conforme con el trabajo que el fiscal Ferrini y el juez Soto Dávila realizaron en Portugal, donde entrevistaron a Lorhman y Maidana, detenidos allí por diversos robos a joyerías en ese país.

“Estoy muy contenida por ellos, tanto Soto Dávila como el fiscal Ferrini. Lo único que yo les pido es que me digan la verdad, que no me oculten nada. Ese es el trato que tenemos con el fiscal”, comentó.

Sobre la situación de los acusados, comentó: “Estamos esperando que se dicte la sentencia, creo que es el 24 de octubre. La extradición ya está dictada para los dos. Pienso mucho, y aunque sea positivo lo que dijo este testigo, lo mismo voy a seguir pidiendo que se concrete la extradición, para que sean juzgados en nuestro país”.

Y se refirió a la esperanza que tiene de, en el caso de que lleguen a ser extraditados, tanto Lorhman como Maidana finalmente confiesen qué hicieron con Cristian.

“Ellos no quieren venir a Argentina y si lo hacen, quieren hacer un trato para que se les reduzca la pena. El fiscal me había contado que ellos saben todo lo que pasa en Argentina. No saben quiénes son los informantes, pero están al tanto de todo. Así que no sé si, con esta búsqueda, quizás ellos quieran hablar primero. Ahora surgen un montón de datos nuevos, luego de 15 años de no tener nada, todo se cierra en el mismo lugar que me indicaron los secuestradores”, especuló.

“La esperanza siempre la tuve. Este dato que tenemos ahora, es el más certero en 15 años. Entonces, sinceramente, acepto para cerrar el círculo. Por eso el fiscal Ferrini está atento para buscar hasta lo último”, dijo contundente.

Sobre el final de la entrevista, Pompeya contó que la semana pasada nació su segunda nieta, y sobre su vida reflexionó: “Ellos son el motor de mi vida. Nunca van a ocupar el lugar de Cristian, pero sí, cuando pasó lo de él, yo decía ‘nunca voy a volver a ser feliz; nunca voy a poder volver a sonreír’, pero cuando estoy con mis nietos, soy feliz. Y bailo y canto y puedo pegar una carcajada, porque son bendiciones que Dios me dio”.

 

Los hechos

El 21 de septiembre de 2003, alrededor de las 23.30, Schaerer ingresaba al garage de su casa en la ciudad de Corrientes cuando fue interceptado por cuatro personas armadas que circulaban en un Fiat Duna, al cual lo obligaron a subir.

 

Al cabo de unos minutos frenaron la marcha y se cambiaron a un Chevrolet Corsa, que se dirigió hacia el sur hasta la Ruta 12, para luego adentrarse en la provincia de Corrientes y dirigirse a un galpón ubicado en el kilómetro 7,4 de la Ruta Nacional 118, donde la víctima permaneció cautiva los siguientes dos días en el interior de una casilla de madera.

El 24 de septiembre, los captores trasladaron al joven a Paso de los Libres, donde lo retuvieron aproximadamente 15 días en una chacra situada en la intersección de la calle Ernesto Montiel y la Ruta N°117, para luego llevarlo a una casilla del "Paraje Ombucito", tras lo cual fue sacado del país con destino a la ciudad brasileña de Uruguayana.

Desde la madrugada del 22 de septiembre los captores -a través de distintos medios- se comunicaron con la madre y el hermano de la víctima, y con su padre -que vivía en Paraguay-. Inicialmente se exigió un rescate de 5 millones de dólares. El 6 de noviembre de 2003, por indicación de los secuestradores, la madre de la víctima se dirigió a la ciudad paraguaya de Ciudad del Este, donde entregó a unos "intermediarios" la suma de US$275.000 por la liberación de su hijo.

Como se determinó posteriormente en el juicio oral en el que fueran condenados otros de los integrantes de la banda, el rescate se repartió en un hotel de la ciudad brasileña de Curitiba. Sin embargo, el joven nunca fue liberado y, hasta la fecha, su paradero sigue desconocido.

La pesquisa desarrollada por la Fiscalía Federal de Corrientes -con la colaboración de la Ufese- permitió identificar a parte de los perpetradores. En agosto de 2009 fueron sentenciados a 25 años de prisión dos cabecillas del grupo: Cristian Carro Córdoba y Raúl "Caniche" Salgán, al igual que el abogado Ángel Barbieri y Néstor Barczuk (uno de los cuidadores de Schaerer). Gonzalo "Paraguita" Acosta recibió 16 años de cárcel; Claudio Cornelli (otro de los cuidadores), 12 años, y Judit Alvarenga, 7. Cuatro años más tarde, la Cámara Federal de Casación condenó al policí­a Miguel Ángel Ramí­rez a 18 años de prisión; a los hermanos Sergio y Oscar Salgán y a Marí­a Esther Sudo, a 17 años, y al hijo de la mujer, Jorge Sudo, a 11 años.



Fuente: LT7

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